¿Qué puede aprender el feminismo occidental de la lucha de las mujeres de Rojava?

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1. Debemos crear unidades femeninas de autodefensa.

2. La Revolución debe sonreír.

3. El liberalismo es la muerte.

4. La Liberación de la Mujer es anti estatal.

5. Pero para aprender hay que escuchar.

1. Se trata de una simple realidad que vivimos en un mundo en el que los hombres están librando una guerra contra las mujeres, algo que están logrando con increíble éxito. Vivimos en un mundo en el que el acoso sexual a la mujer es una regla y no una posibilidad; un mundo en el que un tercio de las mujeres son maltratadas físicamente, un mundo en el que el término “feminicidio’ existe; un mundo donde el 99% de la propiedad está en manos masculinas, etc. etc.

Se está librando una guerra contra nosotras, pero parece que no nos damos por enteradas. Millones de mujeres de todo el mundo están luchando por su liberación, pero teniendo en cuenta el grado de aniquilación alcanzado, gran parte de nuestra respuesta parece haber quedado silenciada. Si se está perpetrando una guerra contra nosotras, ¿por qué no contraatacamos con la misma ferocidad? Voltairine de Cleyre se preguntaba, hace más de un siglo, por qué las mujeres no se habían rebelado, teniendo en cuenta el alcance de los abusos sufridos, y esta cuestión parece igualmente aplicable en nuestras condiciones actuales.

Parece que hay pocos lugares en el mundo donde existan la voluntad y las estructuras para llevar a cabo esta guerra de las mujeres, y uno de estos lugares es Rojava, el Kurdistán sirio. No sólo existe un ejército femenino, conformado por las YPJ, sino una completa ‘Sociedad de la Mujer’, con ”comunas, academias, tribunales y cooperativas de mujeres” [1]. Para librar una guerra, se necesita algo más que un ejército; se precisa toda una estructura que apoye a ese ejército económica e intelectualmente, de forma que le permita sostener la lucha, algo que la capacidad de empuje de las mujeres de Rojava parece aportar con creces.

Pero, ¿qué paralelismo podemos encontrar entre las YPJ y la lucha global de las mujeres de Rojava y nuestra situación en Occidente? Es evidente que la forma en que el patriarcado se ha presentado bajo la apariencia del Estado Islámico (EI) y otros grupos salafistas radicales, es netamente diferente a la que ha adquirido en Occidente, pero ¿es seguro que debería tener una respuesta también radicalmente distinta? Lo primero a destacar es que la lucha contra el EI conforma sólo una parte de la lucha de las mujeres de Rojava; la otra mitad es la lucha social interna para eliminar el patriarcado de la sociedad revolucionaria en Rojava, la “aniquilación del macho dominante” [2]. Lo segundo que quiero poner de manifiesto no es el aspecto militar de la revolución de la mujer en Rojava, (aunque si vives en un país como Estados Unidos, donde existe el derecho a portar armas, no te disuadiría de tomarlas), sino un análisis más profundo de la situación.

Lo que defiendo es pasar de la simple organización a la autodefensa. En los últimos años, en los movimientos de los que formo parte, ha quedado patente que la propia organización de los segmentos oprimidos de la población es esencial para su liberación. Aunque tal organización ha sido objeto de ataques de elementos reaccionarios -visto muy claramente en los recientes contra Bahar Mustafa, la Responsable de Bienestar y Diversidad del Sindicato de Estudiantes Goldsmiths [3]-, ha sido generalmente incorporada como algo esencial entre los movimientos radicales que conozco. Si bien hay ejemplos en Occidente de segmentos sociales oprimidos que practican la autodefensa, como en sectores ‘minoritarios” en los Estados Unidos que beben de la tradición de grupos como los Panteras Negras y el Movimiento Indígena Americano y que han creado organizaciones como el Huey P. Newton Gun Club [4] y el Partido por la Liberación del Pueblo Indígena [5], estas ideas no han avanzado mucho dentro del Movimiento Feminista de Occidente.

¿Qué significa abogar por la autodefensa de las mujeres? La autodefensa femenina significa que las mujeres (y todos los otros géneros que se enfrentan a la violencia patriarcal sistemática, es decir, todos los que no son hombres) deben fundar organizaciones orientadas a la protección de las mujeres y de otros grupos de género oprimidos frente a la violencia, sea física, emocional o de cualquier otro tipo.

Y ¿qué significa esto en la práctica? Tenemos un claro ejemplo de Unidad de Autodefensa de la Mujer en las YPJ, pero ¿cómo podemos aplicarlo a nuestra circunstancia material radicalmente diferente? No intentaré dar una lista definitiva de maneras en que se puede aplicar este ejemplo, sino simplemente aportar algunas posibles: puede ser asegurarse de que nadie vuelva solo a casa de noche, puede ser intervenir en asaltos sexuales en clubes nocturnos y en otros lugares, puede ser impartir clases de defensa personal para mujeres, puede ser hacer que otros sepan que tu sofá está a disposición de aquéllos cuya única opción es una cama que prefieren no utilizar, etc. Todas éstas son acciones de las que he sido testigo en circunstancias concretas; nuestro desafío es transformarlas en prácticas comunes por una gran cantidad de gente. Es evidente que existe la voluntad para ello; lo que nos falta es la organización y articulación de tales actos en acciones ideológicas directas, ya que esta articulación y organización fomentarán y animarán a la gente a hacer y mantener éstas y otras cosas aún más importantes.

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2. Pero no podemos simplemente organizar estructuras y esperar que nuestros compatriotas se alineen: si esto fuera todo lo que necesita la revolución, se habría hecho hace mucho tiempo. Hay un cierto malestar entre algunos activistas occidentales para los que la actividad política se conceptualiza como una “tarea”, algo que se debe hacer, que no puede ser y no es divertido, ni estar conectado de manera sustancial con el resto de sus vidas. Es el gesto adusto, el rostro sombrío del ‘organizador’, cuya tarea es muy muy importante, y que, si se permite ser tocada con una sonrisa, corrompería su pureza. Ésta es una actitud que resulta increíblemente destructiva y contraproducente por varias razones. Si tu trabajo como “activista” es algo que te drena y agota, en lugar de algo que te llena y energiza, si el producto de tu actividad (si lo hay) es algo que no se puede conectar a tu experiencia vital, entonces todo lo que has conseguido es un empleo. Un empleo tan destructivo del alma y antihumano como cualquier otro empleo de la sociedad capitalista – con el agravante de que tú eres tu propio esclavizador, azotando tu propia espalda “por la revolución” o “por un mundo mejor”, haciéndolo aún más doloroso.

Y, por supuesto, este tipo de actividad es sólo viable para un número muy reducido de personas. Tal vez pueda ser gestionado por un estudiante universitario, pero para el trabajador asalariado medio, la idea de que tendría algo así como un segundo empleo no remunerado por meterse apropiadamente en “política”, sería un muro insalvable. (Si los camaradas del partido ‘vendedores de periódicos’ marxistas se preguntan por qué su partido parece estar formado sólo por la clase trabajadora, puedo ofrecerles una respuesta). Si alguna vez queremos ganar de verdad, nuestra política debe ser divertida, nuestra revolución debe sonreír.

Ahora, ¿cuál es la conexión entre éste y el Movimiento de las Mujeres de Rojava? En Rojava tenemos una revolución que sonríe. Una revolución que baila, que canta y que ríe. Tal vez es sólo la imagen que se presenta a los ojos occidentales, pero estos acontecimientos parecen estar dirigidos predominantemente por las mujeres de Rojava. Por supuesto, debemos reconocer que hay muchas partes de una revolución que no son particularmente divertidas. Cuando eres un militar combatiente, hay muchas cosas, desde el momento del choque armado hasta la limpieza de las letrinas, que deben ser menos que divertidas. Lo que estoy diciendo no es que cada momento deba ser abordado con una sonrisa, sino que cada momento que pueda serlo, debería. Ser un revolucionario es un asunto serio, que más veces que menos, implica una gran cantidad de dificultades personales, pero decir que por esto no debemos sonreír y reír en cada momento que podamos hacerlo, no es más que bisecar tu propia alma. Pretender sacrificar tu propia felicidad en el altar de la “revolución” no es más que un deseo contraproducente por una pureza auto flagelante que no te sirve ni a ti ni a nadie.

10981348_886013398108325_4469237307655181797_nAhora, ¿qué significa esto concretamente? ¿Cómo hacer divertida nuestra política? Una vez más, no busco dar una descripción autorizada de lo que es “divertido” y lo que no, sino simplemente algunos ejemplos de la actividad política que me gustan y también de los que no. Uno de los mejores eventos que he presenciado fue el Reclaim Brixton del 25 de abril de 2015. A medio camino entre una rebelión y una fiesta en la calle, se trataba de un evento que tenía las cosas que deben ser deseadas en la actividad política. La diversión del día estaba garantizada por una atmósfera de carnaval y el apoyo popular. Si bien pretender, en una circunstancia política, hacer cosas que encontramos divertidas en otras circunstancias, no debe ser el medio para hacer divertida la política (bailar en los espacios reservados al tráfico en nuestras ciudades no va a traer el fin del Estado, aunque nunca se sabe), sí puede ser un buen comienzo. La segunda parte, el apoyo popular, también fue muy útil para hacer el día agradable. A menudo, en las grandes ”manifestaciones nacionales” y similares, se marcha por las calles del centro de Londres, donde probablemente ninguno de vosotros viváis y, de hecho, casi nadie vive. No es sólo que estas manifestaciones son por lo general un simple espectáculo para los turistas, pero es que sería difícil que fueran otra cosa. Por el contrario, en Brixton, marchábamos por una zona donde nuestras demandas eran directamente relevantes para la población local y habían sido articuladas claramente por medio de una extensa acción comunitaria, asegurando el apoyo popular. Más allá del simple placer de ser ovacionado, este apoyo popular abre otras posibilidades de acción aún mayores. Si sabes que no sólo tus más allegados no te delatarán, sino que también estarán dispuestos a esconderte de la policía, obstruir las intervenciones policiales, etc., entonces se puede hacer mucho más. Tras el día, el disfrute quedó garantizado por la conexión directa entre nuestras intenciones (rechazar y tratar de dar marcha atrás a los intentos de aburguesamiento de Brixton) y las acciones directas tomadas en el día (el aplastamiento de una inmobiliaria de lujo que está adquiriendo las viviendas sociales de Brixton y forzando una subida masiva del alquiler). Nos marchamos de allí viendo que nuestros deseos se habían hecho realidad en cierta manera; no habíamos ganado, pero nuestras acciones habían dado algún fruto, y ese fruto era una victoria definitiva.

Un ejemplo de evento político que encontré completamente odioso y sin diversión alguna fue la reunión fundacional de la Plataforma Radical de Essex. Fue una reunión de tres horas plena de argumentos circulares, discusiones abstractas y un enfoque inquebrantable en la definición de la propia organización, cuando todo lo que pretendía ser era un punto de encuentro de varios individuos y organizaciones para proponer acciones. Una larga discusión de tres horas sin interrupciones es algo que la gran mayoría encuentra tedioso y es simplemente inviable para todos aquéllos con alguna discapacidad. Estar en una habitación con un gran número de personas que o bien no conoces o lo haces vagamente, discutiendo sobre asuntos con carga emocional, con comida y agua limitadas, y cuando necesitas ir al baño tienes que perderte partes de la discusión, no es algo a lo que mucha gente se apuntará a menudo voluntariamente. Se puede argumentar que algunas partes de este proceso son inevitables, pero puesto que poca gente asistió a reuniones posteriores (la segunda, sorprendentemente, fue un intento de resolver la discusión iniciada en la primera), resulta evidente que algo se estaba haciendo mal.

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3. Por supuesto, nuestra política no puede ser sólo ”diversión”. La “diversión” facilita que la gente vuelva, pero es la eficacia lo que asegura que lograremos un cambio significativo. El Movimiento de las Mujeres del Kurdistán sirio ha sido claramente eficaz, recreando con éxito su ”revolución dentro de la revolución”, y considero que ello proviene de su voluntad de compromiso con la lucha por el medio que resulte necesario. Como he señalado anteriormente, la lucha de las mujeres en Rojava es diversa y alcanza a todas las partes de la sociedad, desde la Economía de la Mujer a la Policía de la Mujer (que se ocupa de todos los delitos relacionados con mujeres y niños). Mientras que las feministas occidentales parecen altamente limitadas en lo que se refiere a las tácticas que están dispuestas a emplear, tales preocupaciones no existen en el Kurdistán sirio.

Estoy seguro de que cualquier persona que sugiriera que hay que enfrentar al ISIS por métodos “no violentos”, sería el hazmerreir de la mayoría, no sólo en Rojava, sino en cualquier parte del mundo. Pero, ¿quién ha matado a más iraquíes, el ISIS o los gobiernos británico y americano? Estos últimos ”ganan” por un amplio margen: desde el bombardeo británico de los kurdos en el norte de Irak en las postrimerías de la Primera Guerra Mundial, a todas las personas asesinadas por las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas durante la década de 1990, a la invasión de 2003 y la posterior ocupación. Si quieres conocer a un grupo que haya participado en asesinatos en masa, tortura, detenciones arbitrarias y desplazamiento de las minorías religiosas en Oriente Medio, no hay que mirar al ISIS, sino a tu propio Gobierno. Si éste es el caso, ¿por qué encontramos absurda la idea de enfrentar ‘sin violencia’ al ISIS, pero nos resistimos a la idea de participar en nada que pueda ser clasificado como “violento” contra nuestro propio Gobierno?

El feminismo occidental tiene una rica historia de lucha militante, desde las sufragistas británicas a grupos de resistencia armada de mujeres como Rote Zora en Alemania [6], pero esa militancia parece haber sido drenada del movimiento moderno. Mientras que algunos grupos en Gran Bretaña, como Sister’s Uncut [7] y Feminist Fightback [8] continúan esta orgullosa tradición de Mujeres en Acción Directa, la mayoría de los grupos que conozco parecen limitarse a reuniones y firma de peticiones.

Y esto no es por falta de situaciones que requieran un enfoque de acción directa. Por ejemplo, se ha informado de una clínica abortiva en el Reino Unido que recientemente se ha visto obligada a cerrar a causa de las acciones de manifestantes anti-aborto [9]. Feminist Fightback ha combatido directamente tales acciones al bloquear físicamente a manifestantes anti-aborto en el recorrido desde sus iglesias a la clínica abortiva, y éste es el tipo de táctica que necesitamos si vamos a defender el derecho al aborto. Aunque estoy seguro de que este tipo de acciones no serían recibidas negativamente por la corriente principal del movimiento feminista, es más bien la falta de respuesta a cualquier campaña anti-aborto o la reacción a ella lo que me parece preocupante. El derecho al aborto ha sido una de las mayores luchas de las mujeres en el siglo XX, y ahora parece estar siendo erosionada en silencio y sin mucho alboroto. Tal vez sea porque lo vemos como un conflicto pasado que fue ganado. O, tal vez, porque el foco de la corriente principal del movimiento feminista se centra en presentar demandas al Estado, y las luchas fuera de esta dinámica se han convertido en algo ajeno al movimiento. Y puesto que el conjunto de herramientas que se requiere para hacer frente a los fanáticos religiosos comprometidos es totalmente diferente al necesario para realizar peticiones al Estado, el movimiento se esfuerza por actuar con éste último.

No quiero decir que no respete las tácticas “No Militantes’: tener reuniones e informar a los demás son componentes básicos necesarios antes de enfrentar físicamente a los manifestantes contra el aborto y otros elementos reaccionarios. Más bien, al igual que las mujeres de Rojava, tenemos que estar preparados para enfrentar al patriarcado en todos los frentes, y esto significa la aceptación de una diversidad de tácticas y no aferrarse a conceptos inútiles como la ‘No Violencia’.

Manifestación Rojava

4. Otro problema en el movimiento feminista occidental moderno es la falta de un enfoque universal, como si el feminismo sólo pudiera responder a preguntas limitadas. El feminismo es visto como relevante en la cuestión “¿deben las mujeres ser pagadas igual que los hombres?”, pero no en “¿debería haber un sistema de salarios?”’. El feminismo es a menudo una adición a la ideología de una persona, no su orientación principal. Gente de todo el espectro político considera el feminismo como una rama de su ideología: feminismo conservador, feminismo liberal, feminismo anarquista, etc., pero rara vez lo ven como el tronco que la sustenta, o como algo que puede dar una respuesta sistemática a todos los males de la sociedad.

El Movimiento por la Libertad de Rojava soslaya esta vía, ya que deriva su base teórica de las obras de Abdullah Ocalan. Ocalan ve la sociedad de clases (el capitalismo, pero también más en general todos los sistemas económicos opresores basados en la jerarquía y la propiedad privada -lo que también incluye sistemas como el feudalismo-), como originaria de la opresión de las mujeres. Así pues, para deconstruir esa sociedad tenemos que deconstruir las divisiones de género y “matar al hombre dominante” [9]. Esto transfiere las luchas de género desde la parte marginal de la contienda, (i.e. El feminismo es una parte necesaria del anarquismo porque estamos en contra de toda desigualdad) al centro de la misma (i.e. La lucha de las mujeres es fundamental para nuestra lucha, porque es imprescindible para deconstruir la sociedad de clases).

Creo que es un ejemplo a seguir. No estoy abogando directamente por que el feminismo occidental adopte la perspectiva histórica e ideológica de Ocalan, sino más bien que haga un esfuerzo sistemático por adoptar algún tipo de perspectiva histórica. No seguir luchando simplemente contra las discrepancias de género evidentes en nuestra sociedad sin ningún análisis de lo que causa estos fenómenos.

Y esto significa ir más allá de las discrepancias obvias y ampliar las miras. Si llegamos a la conclusión de que todo en nuestra sociedad está modelado, al menos parcialmente, por el patriarcado, y concluimos que el patriarcado no es saludable para todos, entonces tenemos que cuestionarnos todos los aspectos de nuestra sociedad. La jerarquía, la propiedad privada, el estado, todas estas cosas surgieron del sistema patriarcal, así que ¿por qué suponemos que deben ser parte de un sistema no patriarcal?

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5. Pero, en mi análisis del Movimiento de Mujeres de Rojava, me niego a comprometerme simplemente con admiración servil; una posición de apoyo crítico es la única postura correcta hacia un compañero. Una crítica fundamental es la que aporta Zaher Baher en su artículo ”¿Por qué anarquistas y libertarios están divididos sobre Rojava? ”. Aquí se muestra crítico con la aparente falta de participación de sus compañeros kurdos en la diáspora con la política y la sociedad civil de los países en que residen [10]. Sostiene que si la diáspora kurda no se involucra en la política y con la gente de sus países de residencia, ¿cómo se puede esperar que la gente de estas naciones se involucre con Rojava? Baher dice que la diáspora kurda organiza manifestaciones, pero que resulta difícil para los extraños participar en ellas, inundadas por una confusa variedad de banderas, pancartas y carteles, con cánticos en turco y kurdo. La diáspora kurda, junto a la izquierda turca en el Reino Unido, ha demostrado una impresionante capacidad de movilización, pero estos esfuerzos no parecen tener penetración en la sociedad civil británica.

No hago una solicitud al movimiento kurdo para que me eduque a mí o a otros, sino simplemente digo que si desean apoyo de la sociedad civil de las naciones occidentales, es lo que deben hacer. Conozco a muchos que están fascinados por la revolución en Rojava (especialmente en lo que respecta a su actitud revolucionaria hacia las relaciones de género), y desean realizar acciones para apoyarla, pero no saben por dónde empezar. He dedicado mucho tiempo a leer sobre Rojava, pero me siento como si fuera un ignorante en muchos temas, y cuando mis compañeros me hacen preguntas, a menudo no puedo responder. Por ejemplo, NYC Solidaridad con Rojava menciona que hay asambleas LGBT en Rojava, ¿es esto cierto? [11]. No se tardaría mucho en confirmarlo, pero no he oído ninguna otra mención sobre el asunto en los medios en lengua inglesa, por lo que no puedo decir nada al respecto. Y, mirando más en general, creo que la gran mayoría de las feministas británicas no saben prácticamente nada sobre la Revolución de Rojava, pero si lo hicieran, muchas se mostrarían increíblemente entusiastas.

Considero que los partidarios de la revolución de Rojava entre la diáspora tienen una inmensa oportunidad para dinamizar un movimiento occidental que busca ardientemente esperanza y éxito, y para mostrar a las feministas occidentales el poder de la acción radical. Imagínate si, en vez de vendedores de periódicos y propaganda, en cada manifestación hubiera partidarios de la Revolución de Rojava distribuyendo literatura que explicara en pocas palabras lo que la Revolución de Rojava ha logrado. Hay mucha gente ahí fuera esperando para apoyar a Rojava; sólo necesitan oír hablar de ella primero.

[1] http://kurdishquestion.com/index.php/insight-research/feminism-and-the-kurdish-freedom-movement.html

[2] “Liberar la Vida: la Revolución de la Mujer”, Abdullah Öcalan.

[3] https://www.change.org/p/goldsmiths-college-and-beyond-open-letter-in-solidarity-with-bahar-mustafa-welfare-and-diversity-officer-goldsmiths?recruiter=66839296&utm_source=share_petition&utm_medium=facebook&utm_campaign=autopublish&utm_term=des-lg-no_src-no_msg&fb_ref=Default

[4] https://www.facebook.com/pages/Huey-P-Newton-gun-club/1462461764015542?fref=ts

[5] https://www.facebook.com/pages/Indigenous-Peoples-Liberation-Party/1472793502987559?fref=ts

[6] http://theanarchistlibrary.org/library/ann-hansen-julie-belmas-this-is-not-a-love-story-armed-struggle-against-the-institutions-of-pat

[7] https://www.facebook.com/sistersuncut

[8] https://www.facebook.com/pages/Feminist-Fightback/772580466190136?fref=ts

[9] Para una explicación detallada de la teoría de Ocalan, leer su “Liberar la Vida: la Revolución de la Mujer”.

[10] https://anarkistan.wordpress.com/2015/07/29/why-are-anarchists-and-libertarians-divided-over-rojava/

[11] Tras hablar con los editores de Kurdish Question, parece que la información sobre los consejos LGBT en Rojava proporcionada por NYC Solidaridad con Rojava es resultado de una información errónea o confusa. El grupo pudo haber confundido esto con grupos LGBT que operan dentro de Bakur (Kurdistán Norte /Turquía).

Artículo de Stefan Bertram-Lee para KurdishQuestion.com

Traducido por Rojava Azadi

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