Matthew Berber: “¿El fin del PKK en Sinjar? Cómo el Hashd al-Sha’bi puede ayudar a resolver el Genocidio Yazidi”

Este artículo fue escrito por matthew Berber y publicado el 30 de mayo de 2017 por NRT, un servicio de difusión en el Kurdistán iraquí. El artículo original está disponible aquí. Las fotografías e imágenes fueron añadidas en el re-post en Syria Comment que no estaban presentes en el original.

Desde el colectivo Rojava Azadî no necesariamente compartimos las opiniones aquí mostradas, pero el artículo aporta interesantes datos. Creemos importante la libre difusión de la información y confiamos en el criterio de las personas lectoras de este blog, que notaran la falta de mujeres en las imágenes de las fuerzas Hashd al-Sha’bi.

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Matthew Barber

Sinjar está en un momento crucial de transición y la siguiente fase de su futuro estará probablemente determinada por lo que ocurra en las próximas semanas. Este ambiente de cambios ofrece a EE.UU, la ONU y la UE una oportunidad significativa para ayudar a resolver la crisis política en Sinjar, y algunas recomendaciones específicas para la acción serán detalladas en este artículo. Matthew Barber

Antecedentes de la Hashd yazidí

Los testigos que ha seguido los eventos en Sinjar durante los pasados años probablemente hayan visto la grieta KDP-PKK como la prominente competición en el área. Esta dinámica es ahora complicada por la presencia de un tercer gran actor, las Hashd al-Sha’bi y su ejército creciente de locales yazidis.

Las Hashd al-Sha’bi (o Unidades de Movilización Popular-PMU) son conocidas mayormente como un equipo de milicias shi’i, pero el Cuerpo Hashd (o Comité PMU – هيئة الحشد), la entidad institucional bajo la cual las Hashd al-Sha’bi son administradas, también sirve como un paraguas para las fuerzas afiliadas entre muchas otras comunidades iraquíes, incluyendo cristianos, turcomanos, árabes suní y yazidís.

Inicialmente, el Cuerpo Hashd apoyó financieramente a las fuerzas de Haider Shesho en Sinjar (desde el otoño de 2014 hasta abril de 2015), pero retiraron su apoyo después de que su organización manejase mal los fondos de Hashd, y más importante, después de que Haider fuese presionado políticamente y atacado por el KDP (fue arrestado y encarcelado durante nueve días en abril de 2015 por el KDP asaish). Después de esto, el Hashd empezó a apoyar financieramente a las YBŞ, una filial del PKK en Sinjar constituida mayoritariamente por locales yazidis. El interés de Baghdad en apoyar a estos actores locales yazidis que estaban en una competición política con el KDP tiene que ver con el estatus de Sinjar como territorio polémico en donde tanto Baghdad como Erbil tienen concesiones administrativas. El Cuerpo Hashd suspendió el apoyo financiero a las YBŞ en octubre de 2016  en el momento en que la batalla por Mosul comenzó, rindiéndose temporalmente a las demandas del KDP para mantener la armonía entre los aliados en esta operación clave. Este apoyo financiero se ha reanudado ahora, con el pago de los salarios de las YBŞ este mes, la primera vez desde octubre. Sin embargo, es incierto cuánto tiempo va a durar este apoyo, ya que este artículo se preguntará sobre la relevancia futura de las YBŞ.

Además del apoyo financiero del Cuerpo Hashd a estas fuerzas yazidis en Sinjar, también se creó una fuerza Hashd yazidí, pero no pudieron llegar a Sinjar para participar en la lucha contra ISIS, porque las fuerzas yazidís no tenían permitido cruzar Kurdistán. La fuerza Hashd yazidí se formó hace como un año por un hombre yazidí de Khanasor que lleva el apodo de Khal Ali, pero su nombre oficial es Ali Sherhan Eissa. (Este nombre se desvía del sistema de nomenclatura patronímico común, porque el nombre del padre de Ali es Walati, pero este nombre no está incluido en el nombre oficial de Ali. Walati fue asesinado en Khanasor el 3 de agosto de 2014 por ISIS, y su cuerpo está en una de las fosas comunes de Khansor. Khal Ali es, además, un superviviente del genocidio, que creía que una fuerza Hashd yazidí era la mejor opción para proporcionar seguridad a Sinjar.) La primera fuerza Hashd creada por los yazidis se llamó el Batallón Lalish (فوج لالش).

Los recientes sucesos en la batalla por Mosul han abierto un acceso a Sinjar sin la necesidad de cruzar la Región del Kurdistán. Desde que ISIS tomó las áreas de Mosul, Tal Afar y Ba’aj en 2014, el KDP ha gozado de un control exclusivo sobre el acceso de civiles y ONGs a Sinjar desde Iraq, un factor que ha provocado problemas políticos debido al bloqueo económico y otras medidas que han evitado que los desplazados internos yazidís vuelvan a sus hogares. Esto está cambiando ya que ISIS está siendo desalojado de significativas porciones de la gobernación Nineveh, lo cual permite a las fuerzas Hashd yazidí alcanzar el área de Sinjar.

El fracasos del KDP de liberar los pueblos yazidis del sur de Sinjar.

Aparte de los pueblos agrícolas más pequeños alrededor de la ladera de la Montaña Sinjar, los centros de mayor población de Sinjar son la Ciudad de Sinjar (la mayor área urbana, localizada en el lado sur de las montañas), y la líneas de grandes ciudades yazidis tanto al norte como al sur de las montañas (llamadas “pueblos colectivos”). Todas las áreas del norte de las montañas fueron liberadas de ISIS en diciembre de 2014. En noviembre de 2015, los Peshmerga del KDP libraron una operación para volver a tomar la Ciudad de Sinjar. Las fuerzas del PKK y sus afiliados, no lo suficientemente fuertes para retomar la ciudad por su cuenta y sin el apoyo aéreo de EE.UU que acompañó a la operación Peshmerga, se unieron a la breve campaña, la cual muchos comandantes Peshmerga describieron a los reporteros occidentales como “fácil” o desarrollada con “poca resistencia.” Tras el término de esta operación, los Peshmerga no establecieron la línea de frente lo suficientemente al sur para ubicar a la ciudad más allá de la zona de bombardeos; ISIS, por lo tanto, continuó bombardeando la ciudad (comenzó a usar armas químicas en torno a febrero de 2016), lo que resultó en lesiones continuas a los Peshmerga yazidis y evitó el regreso de la vida civil a la ciudad. Más importante que la ciudad (la cual está casi destruida por completo) son los pueblos colectivos del sur, donde la mayoría de la población yazidis de la zona sur de las montañas vivía. Temiendo que el retorno a gran escala de los civiles yazidis pudiera degradar la influencia del KDP en el área (mientras el PKK permanece como un gran competidor) y descartando la posibilidad de que el KDP recuperase el control total, el KDP no ha avanzado en el liberación de los colectivos del sur y los Peshmerga han permanecido inactivos en la línea de frente durante un año y medio. A pesar de la retórica oficial de “reclamar Sinjar para las personas yazidís,” desde noviembre de 2015 hasta la actualidad, todas las ciudades yazidis del sur de Sinjar han permanecido bajo el control de ISIS, incluso aunque en muchas ocasiones estas ciudades han permanecido vigilados por una presencia mínima de ISIS, y en todos los casos una presencia mucho menos significativa que la que tuvo el caso de la Ciudad de Sinjar. Esto, combinado con el bloqueo económico diseñado para evitar que los civiles yazidís volvieran de los campamentos a sus hogares en la zona norte, ha incluso exacerbado la sensación de victimización que los yazidís sienten de cara al KDP.

Estas políticas han contribuido a una frustración significativa entre los Peshmerga yazidis, los cuales no han sido equipados con el armamento necesario para liberar sus propios pueblos-estando a solo unos kilómetros- y ha producido las condiciones favorables para el desplazamiento del apoyo hacia las Hashd al-Sha’bi, las cuales están empezando ahora.

La actual operación de las Hashd al-Sha’bi en la Región de Sinjar

El 12 de mayo, las Hashd yazidí comenzaron las operaciones en el lado sur de la Montaña de Sinjar. Empezaron en las áreas de Tal Banat (el pueblo colectivo de mayoría yazidí del sudeste) y Nahiya Blej (subdistrito de mayoría árabe). (Esto ha sido parte de una operación mayor para liberar el área entera desde Qayrawan a Ba’aj.)

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Hashd al-Sha’bi y fuerzas yazidís en el proceso de liberar los pueblos yazidís del sur de Sinjar

Cuando esta operación comenzó, los yazidís le suplicaron a la dirección de los Peshmerga el dar la orden de cooperar con las Hashd y participar en el esfuerzo de liberar las ciudades yazidís. Está petición fue rechazada, llevando a una gran frustración interna entre los Peshmerga yazidis quienes han recibido muchas promesas de que recibirían apoyo para liberar sus hogares, pero quienes, en lugar de eso, han esperado indefinidamente.

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Naif Jasso (derecha), que dejó las fuerzas Peshmerga el 15 de mayo para formar un segundo batallón Yashidi Hashd, está al lado de Abu Mahdi al-Muhandis

Qasim Shesho (encargado de  los Peshmerga yazidís en Sinjar) ha tenido 14 batallones bajo su cargo. El 15 de mayo, Nacif Jasso, por quien uno de los batallones fue nombrado, y su hijo Talio quien comandaba el batallón (el cual fue posicionado en los alrededores de la fábrica de cemento, muchos kilómetros al este de la Ciudad de Sinjar), dejaron a los Peshmerga con el hombre bajo su mando y se unieron a las Hashd yazidí. Naif es de Kocho, la ciudad yazidí más sudeste del lado sur de las montañas, la cual fue el lugar de la Masacre de Kocho (15 de agosto de 2014), probablemente la peor masacre del gran Genocidio yazidí. Naif es el hermano del mukhtar de Kocho, Ahmed Jasso, que fue asesinado junto a los otros niños y hombres de la ciudad, en la masacre. (Naif estaba fuera de Kocho cuando la masacre fue llevada a cabo.) Naif y Talib sirvieron a los Peshmerga yazidís en Sinjar durante dos años antes de separarse de ellos.

Desde el día 15, estos ex Peshmergas participaron con el resto de la Hashd yazidí en la reconquista de las áreas yazidis. Otros Peshmergas yazidís también dejaron sus unidades y se unieron a la Hashd yazidí, cuyas filas se han expandido rápidamente a los cientos. Para acoger esta rápida afluencia de nuevos reclutas, se creó un segundo batallón de Hashd yazidí para funcionar junto al Batallón Lalish; la segunda fuerza se llama el Batallón Kocho (فوج كوچو) y está comandada por Naif Jasso.

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La segunda fuerza yazidí Hashd al-Sha’bi, el recientemente formado “Batallón Kocho”

Los Hashd en Sinjar (los dos batallones yazidí junto a Shi’i Hashd al-Sha’bi) primero liberaron algunos de los pueblos árabes del control de ISIS, y para el 21 ya habían liberado completamente las ciudades yazidis de Tal Banat y Tal Qasab. El 25 de mayo, Kocho fue liberada. El 28, Elias Tala’, un comandante de una compañía de los Peshmerga yazidí abandonó los Peshmerga con sus hombres y se unió a la Hashd yazidí. Para el 29 de mayo, todos los colectivos yazidís que restaban (Ger Zerik, Tal Ezeir, Siba Sheikh Khidr) estaban bajo el control de las Hashd al-Sha’bi y las fuerzas Hashd completaron la total eliminación de la presencia de ISIS en la Región de Sinjar.

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Mapa detallado sobre Le Carabinier mostrando la situación de las milicias en Sinjar al 29 de mayo de 2017

La respuesta del KDP: Propaganda y arrestos.

Tan pronto las Hashd al-Sha’bi empezaron a liberar pueblos yazidís, los oficiales y los artículos del KDP empezaron a condenar a las Hashd, pidiendo su retirada, y diciendo que “solo las fuerzas Peshmerga deberían liberar las áreas restantes” o acusando a Baghdad de “ignorar el Artículo 140”, referido al artículo de la Constitución de Iraq sobre la resolución de disputas territoriales. Es descarado e incluso bastante cómico que los oficiales kurdos invoquen el artículo 140, considerando el grado en el que las milicias Peshmerga han aprovechado unilateralmente muchas disputas territoriales en Iraq, incluyendo la de Sinjar. Los oficiales kurdos han afirmados también que Baghdad está violando el acuerdo con el KRG, en el cual Baghdad dijo que sus fuerzas “no entrarían en las áreas kurdas.” Irónicamente, esta posición hace al KDP culpable por no liberar a los colectivos yazidís antes, ya que esto responsabiliza a las fuerzas del KDP.

En un periodo de tan solo dos semanas, las fuerzas Hashd hicieron más de lo que los Peshmerga del KDP han conseguido en un año y medio. Por supuesto, el KDP no está contento en medio de la creciente incapacidad de mantener la lealtad de sus propias tropas, a quien no les han ayudado a recuperar sus ciudades.

Durante la semana del 14 de mayo, Sarbast Lazgin, el enviado de Massoud Barzani en Sinjar, mantuvo una reunión con los comandantes Peshmerga y otros oficiales locales, ordenándoles que trataran severamente con cualquier yazidí de entre sus tropas o tribus que apoyase o se uniesen a las Hashd yazidí. Los yazidís que estuvieron presentes en la reunión declararon que se les dijo que expulsaran a la fuerza de Sinjar a las familias de todos los que se unieran a las Hashd yazidí. Durante la reunión, las autoridades del KDP dijeron, “Cualquiera que se una a las Hashd al-Sha’bi puede abandonar Shingal y Kurdistán e irse a Karbala o Najaf.”

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Fakhr Khalaf Khoudeida, arrestado el 24 de mayo después de visitar su pueblo, Tal Banat, el 21 de mayo

Para intentar evitar que los yazidís se uniesen a las Hashd yazidí, el KDP comenzó a bloquear todos los movimientos en las áreas del sur de las montañas. En efecto, evitaron que los yazidís fueran a liberar sus propios pueblos. Durante el comienzo de la operación, aquellos que querían unirse a las Hashd yazidí tenían que viajar a la Región del Kurdistán, luego a Baghdad, después atravesar el liberado Mosul y finalmente ir a las áreas de Tal Banat/Tal Qasab. A pesar de estas medidas planeadas para evitar que los yazidís se uniesen a las filas de las Hashd a tan solo unos kilómetros, mucho estuvieron dispuestos a viajar por todo el país para participar en la lucha por sus hogares, y las filas de las Hashd aumentaron en cientos desde el comienzo. Una serie de Peshmerga también  comenzaron a abandonar sus puestos durante sus desplazamientos, arma en mano, para unirse a las Hashd. Algunos de ellos fueron capturados y arrestados mientras intentaban desertar.

Pero además de los arrestos a aquellos que intentaban abandonar las milicias Peshmerga para unirse a las Hashd yazidí, el 24 de mayo, el KDP asaish arrestó a una figura religiosa civil yazidí después de que visitara su propio pueblo, Tal Banat, recientemente liberado. El nombre del hombre arrestado es Fakhr Khalaf Khoudeida. Es un chilagir (چلەگر), uno de un pequeño número de yazidís que adopta un estilo de vida santo y de alguna manera ascético, cumpliendo un ayuno de 40 días al año. Una posible razón por la que el asaish le convirtió en blanco fue que se reunión con muchos comandantes Hashd, tanto yazidís como shi’i, incluyendo el controvertido líder de las Hashd al-Sha’bi, Abu Mahdi al-Muhandis, quien participó en la operación para liberar los pueblos del lado sur de las Montañas de Sinjar. Fakhr fue fotografiado reuniéndose con estos comandantes en Tal Banat, lo cual, como figura religiosa, le prestaba un aura de legitimidad a las fuerzas Hashd. Aún así, fue sorprendente para la comunidad yazidí que las fuerzas del KDP arrestaran a un hombre santo que buscaban levantar la moral de las tropas yazidís luchando contra ISIS en la línea de frente. Este episodio refleja la creciente inseguridad que siente el KDP mientras es testigo de la popularidad de los competidores políticos que rechazan la demanda del KDP de ser la autoridad administrativa sobre Sinjar.

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Fakhr Khalaf Khoudeida visita a comandantes shi’i y yazidís, incluyendo Abu Mahdi al-Muhandis, 21 de mayo en Tal Banat o Tal Qasab

En la actual situación, el KDP no puede usar el argumento que dirige hacia los afiliados del PKK -que son fuerzas “extranjeras”. Las Hashd yazidí no solo están formadas por yazidís locales de Sinjar, sino que son una fuerza oficial perteneciente al gobierno central. Sin embargo, los medios del KDP han estado describiendo a las Hashd yazidí como una “fuerza shi’i,” sin mencionar a los batallones yazidís, al igual que describen a las YBŞ como una fuerza “extranjera del PKK” y no mencionan su composición yazidí local.

Un éxodo político

Al final, las medidas para evitar que los yazidís se uniesen a las fuerzas Hashd se rompieron, ya que algunos Peshmerga yazidís se negaron a ejecutar la orden y comenzaron a ayudar a los yazidís a llegar al lado sur de la montaña. Las fuerzas de Haider Shesho (quien también pertenece a los Peshmerga) ha perdido un significativo número de hombres, también, las deserciones Peshmerga han continuado. Algunos locales estiman que el número total de yazidís que se han unido a las Hashd yazidí en las pasadas dos semanas es cercana a las 1000 (esto no incluye al Batallón yazidí Lalish que existía antes de la operación).

La disponibilidad generalizada de muchos yazidís para disociarse de los Peshmerga y unirse a estas fuerzas afiliadas a Baghdad es impulsada por la creciente insatisfacción agravada por una serie de factores:

  • Las familias de estos Peshmerga yazidís llevan cerca de tres años en el campamento con sus vidas en pausa;
  • Durante un año se les ha impedido, por el bloqueo económico, volver y reconstruir el lado norte de Sinjar;
  • Los kurdos Peshmerga de Rojava que ahora asedia a las YBŞ, el principal defensor de Sinjar contra ISIS, también perjudican el regreso de la vida civil a Snune y Khanasor; y
  • El KDP ayudó a Turquía a bombardear las bases de yazidís afiliadas al PKK en Sinjar quienes han estado en el frente con ISIS durante más de tres años.

Este comportamiento culminó con el rechazo a permitir que los Peshmerga yazidís participaran con las Hashd yazidí en un operación para liberar sus propias ciudades -ciudades que los yazidís han esperado desesperadamente por liberar. El KDP se encuentra en el lado incorrecto de la historia en este desarrollo, ya que su patrón de políticas produce involuntariamente la percepción entre muchos yazidís de que trabajan activamente para impedir la lucha contra ISIS. Más yazidís se unen a las Hashd cada día, y aunque es muy pronto para decir lo lejos que llegará esta tendencia, podríamos ser testigos de al menos un colapso parcial de los Peshmerga del KDP en Sinjar.

El efecto de la presencia de Hashd en el futuro de la influencia del PKK en Sinjar

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Insignia de las “Peshmerga Rojava”, una fuerza de refugiados kurdos sirios reclutados por las “asayish” del KDP en los campamentos de refugiados dentro del Kurdistán iraquí y entrenados (con apoyo militar turco) para ser una fuerza siria leal al KDP que puede competir con el YPG / PYD. Han atacado posiciones de las YBŞ en Khanasor, Sinjar

La mayoría de los testigos asumen que la nueva presencia de las Hashd al-Sha’bi en Sinjar será una bendición para los afiliados locales del PKK. Las YBŞ han sido sitiadas por los Peshmerga Rojava durante cerca de tres meses, con sus movimientos limitados y sus combatientes acosados por el KDP asaish. El apoyo financiero de Baghdad a las YBŞ (reanudado este mes) y la nueva presencia de un competidor militar con el KDP indicarían intuitivamente un aumento en la suerte de los afiliados del PKK. Pero de hecho, la presencia de este nuevo “aliado” significará más probablemente la disminución de la influencia del PKK en Sinjar. Incluso si la presencia de las Hashd alivia parte de la presión a la que se enfrenta las YBŞ, dándole una mayor esperanza de vida de lo que tendría si no tuviese apoyo contra las fuerzas del KDP y Turquía, la relevancia del grupo a largo plazo podría menguar.

Como he escrito anteriormente, los yazidís esperaban que el papel del PKK en Sinjar fuese temporal. A la mayoría no le convenció el mensaje ideológico del PKK pero esperaban que el PKK actuase como un baluarte, evitando que el KDP recuperase la hegemonía hasta que los yazidís pudiesen crear una infraestructura de autodeterminación. Muchos yazidís han sido recelosos de intercambiar una forma kurda de partido único por otra, pero se unieron a las YBŞ y sus entidades administrativas civiles relacionadas  (como el “Consejo de Autodeterminación”) esperando resistir a los intentos del KDP de restaurar su dominio hasta que se presentase una nueva oportunidad para la creación de una forma más autónoma de gobierno local. En cierto sentido, han tenido éxito en esto.

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Bandera del consejo de autoadministración de Sinjar

Tan pronto como las Hashd al-Sha’bi llegaron a escena, comenzó una crisis dentro de las YBŞ. Los yazidís no están únicamente desertando de los Peshmerga, las YBŞ están perdiendo también muchos combatientes que se están yendo para unirse a las Hashd yazidís. Aunque los yazidís no culpan a las YBŞ de no liberar los colectivos sudestes de la manera en que culpan a los Peshmerga (saben que las YBŞ no pueden hacerlo solas y han estado muy activas en la línea de frente), otras frustraciones han llevado a un incremento gradual de la tensión con los líderes del PKK.

Muchos combatientes se han frustrado con la inefectividad de las YBŞ en contrarrestar los esfuerzos de los Peshmerga Rojava de impedir su movilidad. Los locales yazidís en las YBŞ están frustrados con los líderes del PKK por no tener una posición más dura con el expansionismo de los Peshmerga en las montañas. Pero más allá de estos desafíos más circunstanciales, el mayor error del PKK ha sido su inflexibilidad en impulsar su agenda ideológica, que en muchos aspectos es culturalmente ajena a los yazidís de Sinjar. Los yazidís que se han unido a las filiales del PKK y ayudado en la dirección del Consejo de Autodeterminación han pedido repetidamente al PKK que les fortalezcan para crear un sistema específico local más que uno que sea un espejo de las instituciones del PKK en otro lugar. Pero como un antiguo miembro del consejo me confío, “lo que prometen y lo que hacen es diferente.” Los miembros del consejo también siente que el PKK no es transparente con los líderes yazidís sobre sus propias agendas políticas, pues muchas no se alinearían con los objetivos de la comunidad local.

Aunque en teoría, el PKK transmite siempre receptividad con respecto a las aspiraciones yazidís, muchos yazidís siente que en vez de cumplir estas propuestas, el PKK básicamente lo que quiere es que las YBŞ sean una extensión del PKK en Sinjar en lugar de darle la libertad para ser una entidad local diferente que también es parte de Irak.

Miembros superiores del Consejo están por lo tanto abandonándolo, al mismo tiempo que los combatientes de las YBŞ están abandonándolas para unirse a las Hashd yazidí. El cambio de afiliación de los combatientes está siendo rápido tanto por el éxito de las Hashd al-Sha’bi y la frustración con los líderes del PKK. Está empezando un éxodo de las organizaciones militares y civiles afiliadas al PKK en Sinjar.

La confusión de la alineación PKK-Hashd al-Sha’bi en Sinjar

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Bandera de las YBS

 

Después de que Turquía bombardeara las posiciones de las YBŞ y el PKK en Sinjar, muchos medios de comunicación declararon que el PKK y sus afiliados estaban empezando a ondear banderas iraquíes, como una forma de reivindicar que estas fuerzas y partidos eran parte de Iraq y que bombardeándoles, Turquía estaba atacando Baghdad.

Estas declaraciones eran exageradas; muy pocas banderas iraquíes fueron alzadas, y solo por una pocas instituciones locales. Las YBŞ y otras milicias afiliadas al PKK no adoptaron la bandera iraquí.

Cuando, el 27 de marzo, las YBŞ comenzaron a atacar a ISIS desde el oeste en el área de Siba Sheikh Khider (mientras las fuerzas Hashd atacaban desde el este), las Hashd pidieron a las YBŞ que detuviesen su avance. Una de las principales disputas era supuestamente que las YBŞ no estaban ondeando la bandera iraquí. Tuvo lugar una reunión la mañana del 28 de mayo entre los líderes de las YBŞ y las Hashd; el contenido de la reunión se desconoce, pero después de ello la participación de las YBŞ en el área de Siba continuó.

Aunque ha habido alianzas tácticas entre Baghdad y los afiliados del PKK en Sinjar (principalmente por la ausencia de las fuerzas de Baghdad), ahora es evidente que la relación entre las Hashd al-Sha’bi y el PKK será incómoda. El 28 de mayo, Qasim Stevan (el comandante de una fuerza independiente de locales yazidís que permanecieron para defender Sinjar después del genocidio, que ha permanecido activa pero sin afiliar hasta el principio) declaró su intención de unirse a las Hashd yazidí. Él y sus hombres intentaron viajar alrededor del extremo occidental de la montaña (desde Khanasor a través de Bara donde podrían entonces ir por la carretera este para unirse a las Hashd), pero en Bara, el PKK no les permitió pasar. Al día siguiente, el 29 de mayo, los combatientes afiliados a la “Ezidi House,” una organización política yazidí que aboga por mantener Sinjar bajo la administración de Baghdad, también decidieron unirse a las Hashd yazidí, pero fueron detenidos igualmente en Bara por el PKK. Este movimiento no sería sorprendente viniendo del KDP, pero fue inesperado por el PKK e ilustra el hecho de que los tres jugadores tienen distintas agendas. (Es interesante que estos grupos no fueran detenidos en Khanasor por los Peshmerga Rojava-quizás el KDP sentía que ya no puede detener la marea en medio del enorme impulso.)

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28 de mayo, Qasim Shevan bloqueado por el PKK en Bara por unirse a las Hashd al-Sha’bi yazidís al sur de las Montañas Sinjar

Aquí cabe señalar que el personal del PKK en Bara, y no las YBŞ yazidís, bloquearon el paso de estos combatientes independientes que viajaban al territorio controlado por las Hashd. Los yazidís por sí solos no realizarían tal maniobra, pero el PKK intenta guiar a las YBŞ a seguir su agenda. Esto fue un acto bastante deliberado contra los intereses de las Hashd. Lo que subraya el hecho de que a pesar del conflicto entre el PKK y el KDP, ambos grupos kurdos ven la entradas de fuerzas del gobierno central como una amenaza a sus respectivas agendas en el área, y al igual que el KDP, el PKK no quiere ver a un gran número de yazidís unirse a las Hashd yazidís. (El 30 de mayo, el PKK finalmente levantó su bloqueo en Bara, y cientos de nuevos hombres se unieron inmediatamente a las filas de las Hashd yazidís.)

Una razón por la que el Consejo de Autodeterminación ha perdido miembros es debido a la frustración con el PKK en la cuestión de trabajar con Baghdad, en particular. La mayoría de los yazidís de Sinjar ven que la administración del gobierno central proporciona una oportunidad mayor a un gobierno local yazidí en Sinjar, en contraste con la afiliación con la Región del Kurdistán, la cual nunca les proporcionaría la oportunidad de una administración local separada del control del KDP. Las YBŞ y el Consejo, como entidades locales, han intentado frecuentemente establecer una relación con Baghdad, pero sienten que el PKK ha trabajado discretamente para minar esto.

Como iniciados de las YBŞ declaran, el mensaje esencial del PKK es: “Sinjar no es parte de Iraq y tú no eres parte de las fuerzas iraquíes.” Que esta actitud caracterice el acercamiento del PKK  a Sinjar explicaría por qué había poca coordinación entre las YBŞ y las Hashd al-Sha’bi cuando la operación del sur de las montañas comenzó este mes.

De acuerdo con esto, aunque algunas fotos de unos pocos combatientes de las YBŞ estando con las fuerzas Shi’i Hashd al-Sha’bi se divulgaron el 29, las afirmaciones de la “cooperación” entre los dos grupos son exageradas. Las fuerzas YBŞ fueron a apoyar en la lucha por Siba Sheikh Khider en el área general a las afueras de la ciudad, pero su participación fue tenue y las Hashd al-Sha’bi terminaron evitando que las YBŞ entraran en la ciudad. Después del problema del 27-28 acerca del uso de la bandera iraquí, los comandantes de la Shi’i Hashd al-Sha’bi el 29 expresaron su objeción a al participación de las combatientes femeninas de las YJŞ (homólogo femenino de las YBŞ) en territorio religioso. Después de darse cuenta de la presencia de las guerrillas del PKK acompañando a las fuerzas YBŞ, los comandantes decidieron no permitir a ninguna fuerza YBŞ acompañar a las Hashd al-Sha’bi en la ciudad.

Si las fuerzas Hashd desarrollan una presencia permanente en Sinjar, Baghdad podría empezar a ver a los afiliados al PKK como superfluos. La presencia del PKK también podría ser vista por Baghdad como un peligro que proporcionaría a Turquía un pretexto para una intervención sobre el terreno, sin importar de lo injustificada que sería esta acción.

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Bandera de las YJS, las fuerzas de mujeres asociadas a las YBS

Sinjar – ¿Una parte de Iraq?

Sinjar siempre ha sido parte de la administración de Nineveh y el gobierno central siempre ha provisto el presupuesto para casi todos los servicios e infraestructuras de Sinjar. Desde 2003, sin embargo, el KDP ha usado tácticas intimidatorias para expulsar a los administradores no afiliados al KDP, dándoles a sus propios partidarios un control completo sobre un presupuesto que no se origina con el KRI. Pregunta a casi cualquier yazidí sinjarí -en privado- sobre lo que opina de los oficiales yazidís nombrado por el KDP y prepararte para una sonora mofa. Oficiales como el simbólico “alcalde” de Sinjar pueden hablar legítimamente por muy pocos yazidís.

Referido a las disputas territoriales, un artículo reciente de Rudaw hace la declaración de que “la mayoría de la población local está esperando votar por la total integración en la Región del Kurdistán.” Con respecto a Sinjar, es cierto lo contrario. Pregunta a los IDPs yazidis sinjaris en los campos -u otras familias que han regresado a Sinjar- en privado si prefieren ver a Sinjar quedándose bajo la administración de Baghdad o convirtiéndose en un parte oficial de la Región del Kurdistán, y la mayoría declararán su preferencia por Baghdad. Esto no es la expresión de una especial afinidad con Baghdad, ni siquiera un rechazo de la tierras yazidis como parte de un “Kurdistán histórico más grande.” Más bien, es por el hecho de que la administración central aporta una oportunidad para que el gobierno en Sinjar tenga un carácter más local en el cual los yazidis sean capaces de manejar sus propios asuntos y seguridad sin presión externa ni cooptación. Esta preferencia no es un indiscriminado rechazo al KRG tanto como una conciencia muy desarrollada del hecho de que la autoridad de Erbil sobre Sinjar significaría ineludiblemente el gobierno del KDP. Las propuestas de “una autoadministración yazidi sin el KRG” son confusas y sin sentido.

Baghdad está compitiendo con el KRG por la administración de muchas áreas de Iraq. Sinjar-el sitio de un reciente genocidio-necesita ser tratado por separado de otras áreas. Mientras que Kurdistán puede haber legitimado demandas de ciertas áreas disputadas, Sinjar es una patria yazidi donde la mayoría de la población mantiene una preferencia por una administración local que por una integración en el KRI.

A pesar de estas charlas sobre referéndums, nunca veremos al KDP presionar por un referéndum en Sinjar porque saben que la población local no apoyará una administración del KDP allí. A pesar de las incesantes demandas del KDP por este territorio disputado, no pueden olvidar el simple hecho de que la mayoría de los locales prefieren trabajar con el gobierno central.

Una solución iraquí yazidí.

En octubre de 2014, me uní a una delegación de yazidís en Washington que incluía líderes tribales de Sinjar. En la Casa Blanca, conocimos al Asesor de Seguridad Nacional Adjunto, Ben Rhodes, quien trabajó junto al presidente Obama para definir la política de EE.UU en Oriente Medio. En la reunión, los yazidis le pidieron a la administración de EE.UU que les fortaleciese para crear una fuerza de seguridad local, independiente para Sinjar. Rhodes respondió que EE.UU estaba dispuesto a apoyar un componente yazidí dentro de un sistema de guardia teórico iraquí. Desafortunadamente, el apoyo nunca apareció y la competición política por Sinjar sólo ha empeorado.

El nuevo papel de las Hashd al-Sha’bi, y de sus batallones yazidís afiliados, le aporta una oportunidad a los gobiernos occidentales de ayudar a terminar con el distanciamiento de los partidos kurdos externos y permitir a los yazidís conseguir lo que llevan pidiendo consistentemente desde el primer día del genocidio: una seguridad, administración y gobierno independientes, dirigidos por locales yazidís de Sinjar y -apropiadamente para un contexto de genocidio- financiado por la comunidad internacional.

Los yazidís no están pidiendo el tipo de autonomía que la Región del Kurdistán disfruta dentro del sistema federal de Iraq, sino más bien imaginan la oportunidad de dirigir su propia patria -como parte de un unificado Iraq- libre del azote de un gobierno de partido único interno a Sinjar. Los Estados Unidos y los gobiernos occidentales pueden ayudar a mantener a Baghdad responsable de garantizar una administración local yazidí en Sinjar.

Estos yazidís que se están uniendo ahora a las Hashd yazidí crean una oportunidad para desarrollar esta fuerza de seguridad local. Las Hashd yazidí pueden ser convertidas en una fuerza local permanente en Sinjar que no necesite inevitablemente el permanecer al sistema Hashd, sino que pudiese ser administrada por el apropiado ministerio en Baghdad.

Muchos de los yazidís que se unieron a los Peshmerga en Sinjar revelarán que solo lo hicieron por un salario y no por tener una real lealtad hacia el KDP. Como los yazidis en los Peshmerga del KDP y los afiliados al PKK se unan a una fuerza de seguridad independiente (al igual que están abandonando sus respectivas milicias para unirse a las Yazidi Hashd), la competición en el terreno de Sinjar se haría irrelevante y la influencia de estos partidos kurdos disminuiría. Esto ocurriría sin un estallido de un conflicto entre los Peshmerga del KDP y las Hashd yazidí, ya que la oposición a un nuevo orden de seguridad no sería significativa si las filas de los Peshmerga continúan disolviéndose. Los mismo ocurriría con las YBŞ. Hemos observado un rechazo entre los Peshmerga yazidís de luchar contra otras fuerzas yazidís, es por ello que el KDP envió en su lugar a los Peshmerga Rojava no yazidís a sitiar Khanasor, respaldado por otros Peshmergas de la población Gergeri de Zumbar que habían ocupado Snune. La mayoría de los yazidís solo quieren vivir una vida simple en Sinjar, y rechazarán sinceramente a los partidos políticos, si se les proporciona una  alternativa próspera.

Tomar medidas ahora

El PKK y sus afiliados serán siempre profundamente respetado por los yazidís de Sinjar por salvarlos cuando ISIS sitió las montañas de Sinjar, por ayudar a los yazidís a mantener la línea de frente más efectiva contra ISIS en Sinjar después, por suministrarles tremendas cantidades de comida a Sinjar durante más de un año después del 3 de agosto de 2014, y por construir colegios y centros sanitarios para los IDPs que construyeron sus campos en la cima de las montañas. Sin embargo, los objetivos a largo plazo del PKK en Sinjar no son totalmente compatibles con lo que la mayoría de los yazidís quieren para sus patria: un área pacífica que evite ser envuelta en políticas nacionales y regionales, o presionada a adoptar unas definiciones de identidad impuestas por defensores de nacionalismos competitivos.

La nueva presencia en Sinjar de fuerzas afiliadas con el gobierno central ha disminuido inmediatamente la importancia tanto del KDP como del PKK en el área. Si los yazidis continúan uniéndose a los batallones de la Hashd yazidí, el PKK va a disminuir incesantemente en importancia, incluso si algunos miembros conservadores que han aceptado completamente la ideología del PKK continúan activos. Las filas de los Peshmergas yazidís del KDP probablemente continuarán en declive, pero con los Peshmerga Rojava y el KDP asaish en el área, el KDP intentará de mantener forzosamente su presencia. La comunidad internacional puede facilitar el traspaso de autoridad al nuevo sistema de seguridad yazidí mientras ayuda al KDP a aceptar el hecho de que ha perdido la lucha por la legitimidad popular en Sinjar.

La administración del KDP en Sinjar es irregular en el mejor de los casos y de ninguna manera indispensable: actualmente existe junto a las YBŞ-afiliadas al Consejo de Autoadministración- dos sistema de administración civiles demandando simultáneamente la legitimidad en Sinjar. A pesar del regreso de miles de familia al lado norte de Sinjar, el KDP ha sido incapaz o ha estado poco dispuesto a proporcionarles mucho para restaurar las infraestructuras o servicios. Si la responsabilidad y los medios para mantener la seguridad es transferida a líderes locales no afiliados políticamente con una buena reputación entre la gente, la comunidad puede escoger elegir a los representantes para trabajar con el gobierno central en el desarrollo de la administración legítima en Sinjar.

La ONU, Estados Unidos y una serie de gobiernos europeos han reconocido todos la tragedia yazidí como genocidio. La prioridad urgente, por lo tanto, debería ser facilitar el retorno de las personas yazidís a su patria (que está ahora completamente liberada de ISIS) y ayudarles con la reconstrucción de su infraestructura y sus casas, sin la dañina presencia de milicias kurdas. Si los papeles del PKK y las milicias Peshmerga se reducen, y las responsabilidades de seguridad se transfieren a una fuerza yazidí legal, local e independiente, se dará un paso importante para acabar con las emigraciones desesperada desde Iraq y garantizar una supervivencia futura de esta minoría en su patria, de la forma en que ellos mismo lo están pidiendo.

Esta es una oportunidad que debe ser aprovechada ahora.

 

Fuente: ÊzîdîPress

Autoría: Matthew Barber

Fecha de publicación: 30 de mayo de 2017

Traduccción: Rojava Azadî

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