Crónica: Las cooperativas de Van, un modelo en desarrollo [17.10.15]

Van-ilinin-haritasiAl oeste de Turquía, colindando con Irán, se encuentra la provincia de Van, lugar donde el Movimiento Kurdo está desarrollando diversos proyectos de cooperativas para la producción y distribución de manufacturas locales. Estas cooperativas vienen impulsadas en la provincia por la Comisión Económica del Congreso de la Sociedad Democrática (DTK). Algunos de sus objetivos consisten en impulsar la producción local ecológica, la creación de gremios entre los pequeños y medianos comerciantes, potenciar tanto el consumo de los productos generados por las asociaciones como la creación de nuevas cooperativas a través de las asambleas (meclîse) de los barrios y pueblos, con el objetivo de engendrar lo que ellos denominan “Bazar Social o Mercado Social”.

Cooperativas de producción

En la provincia de Van existen diferentes cooperativas de producción en funcionamiento y son varios los proyectos que están arrancando en los últimos meses. Los productos estrella son la miel, las fresas, los tomates y una raza autóctona de ovejas que produce una lana de alta calidad, así como leche y carne.

Existe una cierta especialización por municipios: Bahçesaray y Çatak han desarrollado viveros de árboles frutales, en especial el nogal, junto con la industria auxiliar de tratamiento de la nuez. Erciş se ha especializado en viñedos de uva blanca e invernaderos de diferentes verduras, mientras que Saray cuenta principalmente con campos de trigo. En estas últimas poblaciones se han colectivizado la tierra y las aguas termales, gestionándose mediante comunas.

Parte de los viveros de árboles frutales se emplearán para la repoblación de la zona sur de Van, vecina de la provincia de Hakkari, donde se producen fuertes enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército turco. La estrategia militar gubernamental incluye la destrucción de la flora autóctona, utilizada por la guerrilla para operar, sobrevivir y esconderse. Dichas acciones dejan la tierra yerma y destruyen no sólo la fauna y la flora, sino también el modo de vida de sus habitantes desde tiempos inmemoriales.

La Comisión Económica del DTK no sólo impulsa la creación de asociaciones productoras y distribuidoras, sino también la agrupación de las mismas, con el objeto de facilitar el intercambio y venta de productos, buscando la desaparición de la miríada de intermediarios que encarecen los precios y que son base esencial de la economía capitalista. Así mismo entienden que otro de los pilares clave es la cooperación entre sectores y el desarrollo de un modelo de vida comunal, que hace posible la idea de Mercado Social. Dicho Bazar Social ha adquirido importancia para el Movimiento Kurdo en Bakur durante el último año y desde el DTK se trata de impulsar su funcionamiento y desarrollo a través de las diferentes Comisiones Económicas, que se organizan en cada provincia. Consideran que el modelo de autonomía democrática sólo es posible con el desarrollo de una fuerte economía solidaria y comunal.

Local donde se celebran las meclîse (asambleas locales)

La base del desarrollo de todo proyecto son las asambleas (meclîse) de cada barrio y pueblo. Son ellas las que idean, impulsan y trabajan en los proyectos de asociación y cooperación, así como en la difusión de los proyectos en funcionamiento entre sus propios vecinos. Las Comisiones Económicas tienen por objeto proporcionar las herramientas legales, los conocimientos básicos de organización y funcionamiento, así como reportar al resto del movimiento kurdo los avances que dichas asambleas realizan, de modo que el conocimiento y la experiencia se está expandiendo vertiginosamente.

En Van, parte de la financiación de los proyectos corre por cuenta de los gobiernos de las municipalidades, controladas, en su mayor parte, por el Partido Democrático de las Regiones (DBP), integrado en la coalición HDP (Partido Democrático de los Pueblos), que tiene una estrecha comunicación con las Comisiones Económicas, ya que ambas organizaciones están bajo el paraguas del DTK.

La incipiente distribución mediante cooperativas

Supermercado cooperativa de Van

La primera cooperativa distribuidora es un supermercado en Van Capital, abierto desde hace tan solo tres meses. El objetivo del supermercado es distribuir los productos de las asociaciones productoras, así como ofrecer artículos muy baratos, al alcance de las familias con menos posibilidades económicas. En él trabajan personas implicadas en el Movimiento que están desempleadas o tienen ingresos precarios, si bien es requisito indispensable la politización y tener el convencimiento de que el objetivo último de su cometido es la expansión y fortalecimiento económico de la revolución. El margen de beneficios es ínfimo y sirve principalmente para cubrir costes, pero es que el objetivo no es obtener una gran rentabilidad, sino desarrollar y fortalecer el Bazar Social.

La mayoría de los productos que encontramos en el supermercado proviene de grandes empresas, ya que, o bien no existen productos locales que los suplan, o la oferta de productos ecológicos encarecería los precios, haciéndolos inasequibles para los consumidores objetivo; o simplemente, al no ser conocidos, no los comprarían. Por otra parte, sí forman parte de la oferta todos los productos de las cooperativas de la municipalidad de Van, procedentes principalmente de cooperativas de mujeres y cuyos artículos estrella son el queso, el yogurt y las mermeladas, de producción casera y ecológica. En los próximos meses, con el desarrollo de los gremios de productores, esperan que llegue al supermercado género de otros municipios.

Otra iniciativa importante en el municipio de Van es la cesión de terrenos comunales a familias con nulos o escasos ingresos. El proyecto comenzó con la construcción de 24 invernaderos. Cada invernadero es compartido y gestionado entre 2 ó 3 familias, dependiendo del número de miembros. Estas familias tienen pleno derecho a utilizar el fruto de la tierra y, si les sobra producto, pueden venderlo para obtener ingresos extras. En el caso de que las familias no tengan los medios para venderlos por sí mismos, la Comisión Económica les ofrece ayuda para la distribución y venta de sus excedentes. Toda la producción de estos invernaderos debe ser ecológica y respetar los cultivos autóctonos. Así mismo es requisito indispensable para optar a esta iniciativa, ser personas activas en el Movimiento y ayudar al desarrollo de la economía solidaria. Esta iniciativa generará proyectos comunales a largo plazo, tales como los conocemos en Europa.

Cooperativas de mujeres

Los invernaderos familiares mencionados anteriormente ocupan aproximadamente la mitad del terreno perteneciente a una casa comunal que cuenta con una finca de una hectárea de extensión. Una porción del resto de tierras cultivables proporciona las materias primas para las dos cooperativas de mujeres actualmente en funcionamiento en el municipio de Van.

La crónica de las cooperativas de mujeres en el municipio se remonta al año 2004, cuando nació la primera cooperativa de la zona, no vinculada al Congreso de Mujeres Libres (KJA), sino con la idea de impulsar la libertad económica de las mujeres del entorno. Está cooperativa producía y confeccionaba telas y vestidos de diferente índole. Pero todo el trabajo fue destruido con el devastador terremoto que sacudió la provincia de Van en 2011. Al año siguiente, las mujeres volvieron a ponerse manos a la obra y crearon la primera de las dos cooperativas existentes en Van en la actualidad. Sus manufacturas consisten principalmente en yogurt, mermelada y queso, que se distribuyen en la propia tienda de la cooperativa, así como en el supermercado recién inaugurado.

Mujeres trabajando en la cooperativa femenina de Van

La segunda cooperativa fue abierta hace apenas un mes y pudimos entrevistar y observar de manera directa a las mujeres que allí trabajan. Sus principios son muy claros: generar una economía solidaria, comunal y anticapitalista. No buscan enriquecerse personalmente ni el crecimiento exponencial de la cooperativa. Desean ofrecer productos ecológicos, artesanales y con un precio asequible para todos. Aspiran a desarrollar un nuevo modelo de economía para el Movimiento, que esté al margen del sistema capitalista y que genere poder económico popular.

Al principio, cuando empezaron, no estaban vinculadas al KJA (Congreso de Mujeres Libres), pero ahora son parte de la Comisión Económica de la organización de mujeres. El KJA está tratando de impulsar y unificar las diferentes cooperativas de mujeres de la zona, así como otras en las provincias de Bakur. Así mismo, la Comisión Económica de Van también mantiene contacto y apoya las cooperativas de mujeres con la distribución de sus productos. El Ayuntamiento del municipio, controlado por el BDP, ha destinado algunas partidas presupuestarías a impulsar las cooperativas, entre otras, alquilando a fondo perdido el local donde trabajan durante los seis primeros meses.

Es una cooperativa política, así que todas las mujeres que allí trabajan están politizadas. Varias de ellas son delegadas o vocales de las asambleas de barrios o pueblos de la zona. Literalmente nos dijeron: “La cooperativa no hace al grupo, sino que el grupo político genera la cooperativa como un modo más de lucha”.

Al principio les costó arrancar, pero actualmente cada vez más mujeres pasan a formar parte de las cooperativas. Son mujeres de todas las edades y condiciones. Por ello, en la primera cooperativa, han destinado un espacio de guardería para que los pequeños de las mujeres que allí trabajan tengan un espacio propio. Son cada vez más las adolescentes que participan al salir de clase, o mujeres mayores, que prefieren sentirse productivas y estar con sus compañeras, en lugar de quedarse en sus casas solas dedicándose exclusivamente a las tareas del hogar. No todas las mujeres que participan necesitan el dinero que allí se obtiene, sino que es un espacio donde desarrollan política y relaciones comunales; un lugar donde poder sentirse parte de un grupo que trabaja por el Movimiento.

Productos artesanales de la cooperativa de mujeres de Van

En la segunda cooperativa, por el momento, se trabaja por encargo. Sus manufacturas consisten en pasta picante típica de la zona, baklavas, pasta rellena de carne en salsa y mermeladas. La materia prima la obtienen de los huertos de la casa comunal que hay a las afueras, así que todos los productos son 100% ecológicos.

Al inicio de la cooperativa trabajaban jornadas de ocho horas, que actualmente han reducido a seis. Realizan dos turnos de seis horas, por lo que la cooperativa se mantiene abierta doce horas al día, seis días por semana.

Los precios de las cooperativas buscan ser equiparables a los de fabricación industrial para hacerlos asequibles a todos los consumidores. Para hacernos una idea: una bolsa de 5 kg de pasta de la cooperativa cuesta 18 TL, mientras que 1 kg de pasta industrial cuesta alrededor de 3 TL en cualquier supermercado local. La mujeres tardan alrededor de una hora en hacer 1 kg de pasta casera. A pesar de que el precio de las cooperativas supera por pocos céntimos al precio industrial, lo que no es superable es el sabor y la calidad de una exquisita pasta ecológica y casera frente a las de manufactura masiva.

En esta segunda cooperativa trabajan actualmente diez mujeres. Ninguna es maestra o jefa del resto, sino que se enseñan mutuamente el oficio y los trucos de la profesión. Todo se discute y se habla en asamblea, por lo que la toma de decisiones recae sobre la propia asamblea. Las jornadas de trabajo son espacios de debate y aprendizaje constantes. No tienen un salario fijo, sino que reparten el dinero según las ventas. Ésta se divide en once partes, una para cada trabajadora, más otra parte para la propia cooperativa. La remuneración se reparte según las necesidades: si alguna de las participantes tiene un aprieto económico, se habla entre todas y se le destina el dinero necesario para que lo solvente, recibiendo el resto una parte menor. Entienden que el sistema salarial es capitalista y por lo tanto no buscan tener un salario fijo, ni ahora ni en el futuro; sino la expansión de la economía social y comunal. No destinan ninguna partida presupuestaria a publicidad: su mejor marketing es el boca a boca. La mayoría de sus consumidores son personas que participan del Movimiento y saben que comprando allí apoyan las iniciativas generadas por sus compañeras, fortaleciendo el modelo de Bazar Social.

A pesar del grandísimo avance que se está realizando en materia de Mercado Social, las personas participantes en estas experiencias reconocen que se trata de ensayos, que las estructuras aún no están asentadas y que el camino del aprendizaje hará que se pueda mejorar con tiempo y esfuerzo. Así mismo nos dijeron que todo documento que pueda ayudarles a mejorar, aprender y profundizar en el desarrollo de cooperativas y producción ecológica será una gran contribución para ellas. Si tenéis material con estos contenidos que queráis aportar, podéis enviarlo directamente a nuestro colectivo para que se lo remitamos o poneros en contacto con la Comisión Económica del DTK.

FOTOS

coopmujeres04
Baklavas artesanales (dulce típico) hecho en la cooperativa de mujeres
Cooperativa de mujeres de Van
Cooperativa de mujeres de Van
Pasta artesanal rellena de salsa con carne picada
Pasta artesanal rellena de salsa con carne picada
Supermercado cooperativa de Van
Supermercado cooperativa de Van
Productos variados en Supermercado cooperativa de Van
Productos variados en Supermercado cooperativa de Van
Mermeladas de las cooperativas de mujeres
Mermeladas de las cooperativas de mujeres

Sara A. (Delegación de Rojava Azadî en Bakur)

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